Fracturas dentales por golpes de piscina: prevención y qué hacer
16 de julio de 2024
Los suelos mojados y resbaladizos de las piscinas son una causa habitual de golpes en la boca durante el verano, sobre todo en los niños. Saber cómo prevenirlos y reaccionar marca la diferencia.
Por qué ocurren en verano
Correr por el borde mojado, los saltos y los empujones convierten la piscina en un escenario propicio para las caídas. El resultado más frecuente es un traumatismo dental: desde una pequeña fisura hasta la fractura o la avulsión (pérdida) completa del diente.
Qué hacer si ocurre
Actuar rápido y bien mejora mucho el pronóstico:
- Si se rompe un trozo. Guárdalo en leche o suero y acude cuanto antes; muchas veces se puede reconstruir el diente.
- Si el diente se sale entero. No lo limpies frotando. Consérvalo en leche o suero fisiológico y ve a urgencias en menos de una hora.
- Si solo se mueve o duele. Aplica frío y acude a la clínica para valorar el alcance del golpe.
Prevenir es lo primero
La mejor medida es no correr en zonas mojadas y vigilar a los más pequeños. En niños que practican deportes de contacto, un protector bucal evita la mayoría de las fracturas.
Dudas frecuentes sobre odontopediatría
¿Sirve guardar el diente en agua?
Mejor en leche o suero fisiológico: el agua daña las células de la raíz. Y nunca lo limpies frotando ni lo seques.

